Hace 24 años, en el corazón de Colón, Manuel Alberto, su madre Mela y su hermana Teresa decidieron unir tradición y esfuerzo familiar para compartir con su comunidad un legado de sabor: el pescado frito relleno, receta original de Mela. Aquel primer día, junto a un poco de pulpo y otros mariscos, todo se vendió en cuestión de horas. Lo que empezó como una apuesta familiar, se transformó rápidamente en un símbolo de la cocina caribeña local.
Una semana después, impulsados por el cariño del público, ampliaron su menú incluyendo carnes diversas, incluso carnes de monte, como las conoce el pueblo. Pero con el tiempo y tras la prohibición oficial de su comercialización, decidieron enfocarse por completo en lo que mejor saben hacer: pescados y mariscos, definiendo así una identidad culinaria profundamente ligada al sabor del mar y al alma de Colón.
Además del restaurante, la familia mantiene un puesto de venta de pescados y mariscos en el mercado público de Colón, una conexión directa con la comunidad que los ha sostenido durante años. A pesar de haber tenido oportunidades para mudarse a la capital, Manuel Alberto eligió quedarse en su tierra, porque su corazón pertenece a esta ciudad que, aunque golpeada, conserva su dignidad, su historia y su gente.
Hoy, Delicias del Mar (Donde Matón de Mariscos) es un punto de encuentro donde se celebra la identidad colonense con cada plato. Los camarones al ajillo, ceviches frescos, el infaltable pescado relleno, el plátano frito y el arroz con coco, no son solo comida: son memoria, raíces y cultura.
El restaurante sigue siendo un negocio familiar. Manuel Alberto trabaja junto a su hijo Leonel, quien divide su tiempo entre sus estudios universitarios y su pasión por el fútbol para también formar parte de este legado. Jaelis, otro miembro clave del equipo, contribuye con dedicación al día a día, haciendo que cada cliente se sienta como en casa. En el centro de todo, permanece la receta de Mela, la madre, como una herencia viva que une a generaciones y da sabor a una Colón que resiste con orgullo y sabor.